viernes, 20 de diciembre de 2013
Una vez me dijeron, más bien me pidieron, que por favor nunca borrase la sonrisa. Y así hice. Con el paso del tiempo esa misma persona se fue alejando, dejando solo recuerdos, palabras, pero ningún hecho. Qué fácil es dejarse llevar por unas simples palabras provenientes de personas que en cuanto cierras los ojos te la clavan, y que todo eso pase porque de buena eres tonta, y como de buena eres tonta, vuelves a caer, vuelve a pasar lo mismo de siempre, te vuelven a olvidar, a dejar de lado cual perro en vacaciones, y llegas a ver como todo lo de tu alrededor se desploma quedando solamente tú en pie, con una sonrisa de oreja a oreja, esa sonrisa que nunca se va, que siempre está ahí hasta en los malos momentos, esa que te pidieron que nunca borraras y no lo hiciste, aunque ellos sí te borraran.
Dejarse llevar suena demasiado bien, pero no dejes que te cojan el brazo entero cuando únicamente ofreces la mano.
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