Este es el final de la historia. De
nuestra historia. Para ti acabó hace tiempo, pero a mí aún me
persigue. Es hora de cerrar tu puerta, esa que ha estado tanto tiempo
abierta. Cerrarla con llave y arrojar esta a cualquier sitio, lejos
de aquí. Comenzar a abrir otras y cerrar más de las que abro. Pero
hay un problema. Han cambiado tu cerradura y la llave no encaja. La
puerta está entornada. Lleva así mucho tiempo, muchísimo. Sé que
no seré capaz de seguir con lo que me he propuesto, es un hecho,
pero por intentarlo, no pierdo nada. A ti ya te perdí. Seamos
realistas: si sigue tu puerta abierta, no podré seguir adelante sin
tropezar, y si la cierro... Cuánto deseo poder cerrarla. Con
blindaje si hace falta. Pero no puedo, algo me lo impide. Ojalá
pudiera entrar en otra puerta como hiciste tú sin que luego me
sienta mal. Solo pido poder pasar página. Olvidarte de una vez por
todas y si es rápido, mejor.