viernes, 29 de marzo de 2013

31.


Todo el mundo merece segundas oportunidades, es verdad. Pero cuando las das, y no las aprovechan, ¿qué pasa? Decepción, y más decepción. Este es tu caso. ¿De qué nos sirvió dejar el orgullo a un lado si luego no supimos apreciar lo que este no nos dejaba? No todo el mundo puede verse con la capacidad para dar segundas oportunidades, ya que saben lo que esperan. Y es que es verdad lo que dicen, que cuando la cagas una vez con alguien, las cosas no van a ser igual. Tú podrías haber aportado algo, algo para llenar ese vacío que dejaste durante tanto tiempo, pero no lo hiciste. Te cerraste en lo que tenías, perdiste más de la mitad, y aún así, no querías nada más. Solo tú, y el mundo. Hay trenes que solo pasan una vez, el mío ya ha pasado dos, no busques una tercera vez, que no la habrá.

Dicen que de los errores se aprende, pero de ti no saco tan siquiera una moraleja.