sábado, 13 de abril de 2013

Días grises, todos los tienen.


Hoy es uno de esos días en los que desearía desaparecer aunque sea por un instante, y si me gusta la estancia en la soledad, quedarme allí para siempre, pues nadie me acogería mejor que ella, que lo hace con los brazos abiertos. Hoy es uno de esos días en los que la toalla se encuentra más allá del suelo y no hay forma alguna de recogerla. Uno de esos días en los que las sonrisas apenas están reflejadas en mi rostro. Uno de esos días en los que me da por pensar que la felicidad es algo que no predominará en mi misma nunca más, pues tengo suficientes razones que me hacen creerlo. Uno en los que temo de todo, en el que lo único que necesito es un abrazo de alguien a quien aprecio, y que no me suelte jamás.

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