jueves, 17 de enero de 2013


Este es el final de la historia. De nuestra historia. Para ti acabó hace tiempo, pero a mí aún me persigue. Es hora de cerrar tu puerta, esa que ha estado tanto tiempo abierta. Cerrarla con llave y arrojar esta a cualquier sitio, lejos de aquí. Comenzar a abrir otras y cerrar más de las que abro. Pero hay un problema. Han cambiado tu cerradura y la llave no encaja. La puerta está entornada. Lleva así mucho tiempo, muchísimo. Sé que no seré capaz de seguir con lo que me he propuesto, es un hecho, pero por intentarlo, no pierdo nada. A ti ya te perdí. Seamos realistas: si sigue tu puerta abierta, no podré seguir adelante sin tropezar, y si la cierro... Cuánto deseo poder cerrarla. Con blindaje si hace falta. Pero no puedo, algo me lo impide. Ojalá pudiera entrar en otra puerta como hiciste tú sin que luego me sienta mal. Solo pido poder pasar página. Olvidarte de una vez por todas y si es rápido, mejor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario